¿La cárcel reinserta o aísla?

Pilar García|El haber podido escribir, investigar, entrevistar sobre el tema de la cárcel hace plantearte la necesidad de cambio de mentalidad en la sociedad. El preso, ese individuo marginado que generalizamos con el violador, el asesino o el terrorista sin escrúpulos que deseamos que se pudra en prisión. Pero, ¿cómo es la vida en prisión?, muy pocos se lo imaginan y aún menos se interesan por saberlo. Nos olvidamos de la mayoría de presidiarios. España tiene una de las tasas más elevadas de presos de Europa, y no se debe al nivel de delincuencia sino que se justifica por el endurecimiento del Código Penal. La cárcel no es de clases ni de razas, es de todos y cualquiera que cometa un error puede acabar en ella. No hablo de un asesinato, o una violación sino de delitos menores y sin antecedentes.  Aunque pensemos que en algunos momentos tenemos mala suerte hay gente que realmente nace con la mala suerte… y el no saber a dónde recurrir les hace elegir caminos equivocados con consecuencias muy graves. Una gran mayoría no son malas personas sino que tomaron malas decisiones empujados por el miedo, dependencia, etc…

reclusos

Muchos presos para tan pocos delitos, el desbordamiento judicial impide el trato con los presos, ¿dónde queda el valor de reinserción? ¿La cárcel reinserta o aísla? Los plazos de defensa y apelación se prolongan en exceso provocando nada más que esperas y dilaciones. El poder judicial parece politizado, ¿Son los partidos políticos los que controlan las leyes y la justicia?, ¿Son los jueces independientes? Porque parece que la justicia no es igual para todos.

Más allá de todo eso lo que de verdad veo necesario es un cambio de mentalidad por parte de la sociedad sobre la cárcel, los prejuicios sobre los perfiles de los presidiarios, el pensar que no se está tan mal ahí dentro, “tienen cama y comida”. “Por el bien de la sociedad”, “ellos se lo han buscado”, “nadie les obliga a estar ahí”  El ciudadano de a pie puede también hacer mucho, dejar atrás esas ideas preconcebidas, conocer a los presos, la cárcel y el funcionamiento del sistema penitenciario. Ser consciente de las necesidades y de la falta de humanidad que se necesita.prision

Me gustaría pasar un día en la cárcel, no quiero hablar sobre el tópico de lo mucho que valoraríamos materialmente- que así sería, seguro que hasta lo más mínimo- sino para valorar lo que de verdad importa, la fuerza de voluntad, la capacidad de elección, no hablo del libre albedrío, de hacer “lo que me apetezca”, sino de la verdadera libertad, la fuerza de voluntad que de verdad nos hace humanos. El no tener marcado un horario ni unas actividades, sino ser capaz de desarrollarnos como personas, de dirigir nuestros propios actos. Entiendo que en las entrevistas que hemos realizado para este blog nos hayan sentenciado que el sistema penitenciario es punitivo y que se necesita un gran cambio. No hablo de eliminar las prisiones ni de justificar los actos, sino que el sistema penitenciario actual parece no funcionar. La falta de funcionarios, la masificación de presos lleva a que la verdadera función de la cárcel no se desarrolle. Pero, “¿no es de castigo esa función?”, eso es lo que muchos piensan –o quieren- pero el verdadero fin es reinsertar, cambiar al delincuente y que vuelva a formar parte de la sociedad. ¿Cómo va a ser eso posible si dejamos el lado humano a un lado?, si nos limitamos a un simple control, una simple imposición de reglas sin llegar a conocer a los presos y lo que les llevo a estar ahí.

Se encarcelan a individuos sin nombre y parece que sin alma como ganado, a soltarlo en un patio, a tenerlo bajo supervisión para que cuando pase el tiempo de su condena salga a la calle y vuelva a delinquir… de nuevo adentro, sin que nadie le oriente ni le proporcione el trato humano por el que aboga y que necesita, entonces, ¿por qué vuelve verdaderamente a delinquir?. Cuando salen lo han perdido todo, no les queda ni familia, ni amigos, ni hogar; con lo rápido que evolucionamos ya no encontrarán nada que les resulte conocido. ¿Multireincidencia? Tal vez, la prisión se ha convertido en parte de su vida por el tiempo que han pasado en ella y es lo único que no les resulta desconocido. Pocos son aquellos que están dispuestos a reinsertar a los presos pero por algo se empieza.

Cualquier persona puede cambiar, mejorar y darse cuenta del error cometido. De nosotros depende darle esa oportunidad, creer en el ser humano. El único que no es capaz de reinsertarse, es aquel que psicológicamente no está bien, ¿debe ser tratado en prisión o en un sitio especializado?, otro de las lacras de nuestro temido sistema penitenciario.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s